Sobre La clase obrera en Zacatecas

Sobre La clase obrera en Zacatecas. Mutualistas, sindicatos, huelgas y derechos laborales, 1857-1926, de René Amaro Peñaflores (México, Taberna Libraria Editores, 2023)

por René Amaro Peñaflores

La explicación histórica sobre el tema de la clase obrera, su conformación, procesos organizativos, luchas y derechos constitucionales, es fundamental reivindicar hoy. Por ello se requiere recuperar el rol de los sindicatos como instancias de defensa laboral, con un carácter autogestionario y autónomo, y como organismos que posibiliten una contrahegemonía en favor de la negociación de los trabajadores. El pragmatismo sindical, corporativizado y anclado a un partido político o a intereses ajenos a los trabajadores (pacto corporativo), que tanto daño han hecho a la lucha laboral, debe erradicarse. Pero, tal cambio debe provenir “desde abajo”, de las propias luchas y acciones directas (movilizaciones-huelgas).

En estas reflexiones situamos esta reseña sobre la clase obrera en Zacatecas, que recientemente se publicó como libro en un esfuerzo por explicar la composición social de la clase trabajadora, concebida como formación histórica e integrada por sectores rurales (labradores, jornaleros, peones) y urbanos (operarios mineros-manufactureros, electricistas, ferrocarriles). A lo largo de cuatro capítulos se reflexiona sobre los procesos organizativos-laborales mediante mutualistas (asociación laboral de socorros mutuos y sin objetivos políticos), hasta los primeros sindicatos (organización para la lucha por los derechos laborales), cuyos movimientos huelguísticos, con carácter obrero, culminaron con la Ley Laboral de Zacatecas (1925) En tal proceso, el derecho de amparo fue central, haciéndolo valer los trabajadores, apoyados por líderes de la talla de José Inés Medina, Francisco Vela y Tomás Leal; o bien gobernantes como Trinidad García de la Cadena (1868-1870/1877-1880) y Enrique Estrada (1916-1920). 

En el epílogo se enfatiza sobre la formación histórica de la clase obrera en Zacatecas, además de las coyunturas específicas que generaron su recomposición social-ideológica. La clase obrera emergió de los operarios manufactureros y mineros, de los jornaleros-peones del campo, trabajadores de las haciendas, ranchos y comunidades. Así, se formaron sindicatos y frentes laborales como la Cámara Obrera de Zacatecas (1917) o la Confederación Sindicalista de Obreros y Campesinos (1926), por cierto, ambas estructuras organizativas de los trabajadores locales terminaron integrándose a la CROM, al laborismo sindical de Morones. En el colaboracionismo sindical local encontramos los gérmenes corporativos que culminará en el cardenismo.

Así pues, se retoma lo sindical como el derecho al trabajo y a la libre y democrática asociación laboral de hombres y mujeres. La propuesta explicativa es conocer de estas experiencias de lucha para reconstruir el tejido social-asociativo sustentado en valores laborales decimonónicos y del siglo XX, concretizados en sindicatos modernos. Las experiencias de los jornaleros y operarios, con sus usos y costumbres, con sus movimientos plagados de dificultades organizativas, de riesgos y accidentes, contribuyeron a la formación de identidades obreras específicas, propias y diversas, del mundo del trabajo moderno en México como en América Latina.

A más de cien años del artículo 123 constitucional y de las nuevas reformas laborales (2017, 2019), que endurecen o flexibilizan los derechos de los trabadores, la pregunta obligada es: ¿Dónde quedaron las luchas obreras con sus “posiciones estratégicas” que se ejercían al seno de las plantas industriales, fábricas u otras unidades productivas desde principios del siglo XX? ¿Cómo reconfigurar las luchas laborales, la autonomía plena de la clase obrera y su emancipación consciente y activa? El objetivo es minar el pacto corporativo-sindical e impedir su recomposición y permanencia.

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