Manuel Galván: apuntes biográficos de un constituyente

por Evelin Mares Centeno

Manuel Galván formó parte del primer Congreso Constituyente del estado de Guanajuato (1824-1826). Esta Asamblea se instauró el 25 de marzo de 1824, estuvo integrada por individuos con arraigo, prestigio y reconocimiento social en la región. El doctor Galván ocupó uno de los once escaños reservados a los diputados propietarios gracias a que 29 de los 38 electores que integraron la junta electoral de provincia, le concedieron su voto.

A pesar de que no se conoce con certeza su fecha de nacimiento, la dinámica de la elección permite acercarse al perfil de este constituyente. De acuerdo con la convocatoria del 17 de junio de 1823, en la que se basó la elección para instaurar las legislaturas constituyentes en las provincias que aún no habían iniciado con este proceso, la edad mínima para ser diputado era de 25 años, con vecindad en la provincia que los elegía y residencia de cinco años. Además, la convocatoria permitía la elección de los nacidos en la provincia con vecindad en otro lugar, así como de los miembros del clero secular. 

De esta manera, podemos inferir que Manuel Galván se encontraba en el rango de edad de sus compañeros de Legislatura, que oscilaba en los 35 años. Se trataba de una generación cuyas vidas iniciaron en el último cuarto del siglo XVIII; que experimentó la introduccción del régimen de intendencias, la bonanza económica y demográfica de este importante centro minero y su posterior declive a causa de los embates de una guerra que culminó con una declaración de Independencia y la conformación del Estado mexicano.

En el momento en que fue electo diputado, Galván se desempeñaba como cura interino de San Luis de la Paz; además era cura propietario en Jacona. Aunque no ha sido posible explicar el rumbo de su ministerio sacerdotal, la movilidad de los curas párrocos era habitual; ya sea por conflictos con la feligresía o alguna autoridad o motivados por intereses personales, como estar cerca de su lugar de origen o de dirigir una parroquia con mayores ingresos. En cualquier caso, este michoacano debió contar al menos con cinco años de haber establecido su residencia en esa población al norte del estado.

El diputado Galván contaba con uno de los grados académicos más altos que podía adquirir un eclesiástico, el de doctor en Teología. Personajes como Manuel Abad y Queipo ostentaban este grado que le permitió impartir cátedra en el prestigiado colegio de San Nicolás. Es probable que haya realizado estudios en el Seminario Tridentino. Esta sólida formación debió valerle para hacer las reflexiones agudas que se observan en su intervenciones como asambleísta, referentes a la división de poderes, la soberanía o las facultades que ostentaba el estado al que representaba sobre su territorio.

Entre sus referentes doctrinarios destaca la lectura del Comentario sobre el Espíritu de las leyes de Montesquieu de Destutt de Tracy, al cual hizo referencia para pugnar por la creación de un Ejecutivo unipersonal, definir sus atribuciones y proponer los mecanismos institucionales que debían implementarse para acotar la actuación del poder que, de acuerdo con el autor francés, se trataba del más temido, por disponer el mando de las fuerzas armadas.

Galván colaboró de manera activa en el primer constituyente guanajuatense. Además de formar parte de la comisión de Constitución, redactó el reglamento interior del Congreso, que fue un precedente para los posteriores. La trayectoria política de este personaje se diluye con la promulgación de la Constitución política del estado de Guanajuato en 1826. Sin embargo, su participación fue esencial para asentar los fundamentos políticos de esa entidad. 



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