La pandemia de influenza de 1918

la gran ausencia en el informe de Mariano Flores, gobernador de San Luis Potosí, México

por Flor de María Salazar Mendoza

En 1918 el mundo enfrentó una pandemia, la de influenza, cuya etiología se desconocía y por lo tanto fue más complicado tratarla. La Primera Guerra Mundial fue uno de los eventos que propició su diseminación; a México llegó en el otoño de ese año y se dispersó desde las ciudades fronterizas del norte en transportes como el ferrocarril y por barcos en los puertos del Golfo. Después de años de conflictos armados ocasionados por la Revolución, la sociedad mexicana vivía hambre, pobreza, enfermedades; la epidemia de tifo de 1916 evidenció la deplorable situación por la que atravesaban las clases menos favorecidas. En San Luis Potosí, el escenario fue similar al nacional, las deudas interna y externa iban en aumento, las arcas estaban seriamente afectadas. A finales de 1916 y principios de 1917 se presentó una epidemia de tifo y en medio de esa crisis sanitaria se suprimió al Consejo Superior de Salubridad de la capital para crear el Consejo Superior de Salubridad Pública del Estado. A finales de septiembre de 1919 el gobernador de San Luis Potosí, Mariano Flores, rindió su informe de gobierno ante el Congreso en el cual detalló las acciones realizadas del 15 de septiembre de 1917 al 15 de septiembre de 1919.

El informe de Flores—al igual que el de años anteriores—está dividido en seis apartados: Gobernación, Instrucción pública, Hacienda, Fomento, Justicia y Guerra. Grosso modo, en cada uno enunció las diversas problemáticas, limitaciones y alcances de esos años. Destaca el hecho que no hay una sección dedicada a la salubridad, no obstante, a esta materia dedicó algunas líneas en los apartados de Gobernación y Hacienda. Es precisamente en la sección de Gobernación que el ejecutivo informó aspectos relacionados con las enfermedades que se hicieron presentes entre 1917 y 1919. El gobernante destacó el papel desempeñado por el Consejo Superior de Salubridad del Estado, que pese a las carestías que enfrentó, consiguió contrarrestar el crecimiento de casos de enfermedades epidémicas como el tifo, el sarampión, la tosferina y la atención de otras enfermedades respiratorias –como la tisis pulmonar– y bacterianas –como la erisipela. Como medida preventiva a la propagación de la viruela, se enviaron a todas las poblaciones del estado ampolletas de “linfa vacunal” para uso inmediato y en la capital del estado se vacunaron cerca de cinco mil personas. Por último, Flores asentó que “en un porcentaje casi insignificante no escasearon los casos de otras enfermedades tan peligrosas como las anteriores”, pero infortunadamente no refiere alguna de ellas.

Resalta que entre las enfermedades mencionadas por Flores no figura la influenza, mucho menos existen referencias sobre la epidemia, la cual cobró un mayor número de víctimas en el país durante octubre y noviembre de 1918 y enero y marzo de 1919 provocando un número nada despreciable de defunciones. ¿Por qué el ejecutivo estatal no hizo alusión de la enfermedad ni de la epidemia en su informe? Por su dimensión e impacto dada la alta mortandad, la pandemia de influenza debió haber sido imposible de ignorar. Precisamente en octubre de 1918 aparecieron noticias en el periódico Excelsior relacionadas con el desarrollo de la pandemia en la república, San Luis Potosí fue mencionado. Destacan cuatro notas en las cuales se expone que las autoridades estatales tuvieron pleno conocimiento sobre la propagación de la influenza. De acuerdo con la información del periódico, el gobernador habría recibido un mensaje del general José María Rodríguez, jefe del Departamento de salubridad pública en el que le ordenaba que se impidiera la entrada de pasajeros procedentes de Torreón y demás lugares infectados con “influenza española”, siempre y cuando en la ciudad de San Luis Potosí no hubiese casos de esa enfermedad. La segunda nota informativa refiere sobre una brigada sanitaria que enviaría la Cruz Roja Mexicana para combatir la influenza. En la tercera se menciona que el doctor Jesús Siurob, diputado federal y presidente de la comisión especial del congreso –formada para coadyuvar con las acciones del Departamento de Salubridad Pública– informó alarmado sobre las víctimas que iba cobrando la enfermedad: “[en] San Luis Potosí está habiendo al día sesenta defunciones motivadas por este mal”. Y finalmente en la cuarta, se informa que las autoridades ordenaron la clausura de templos, escuelas y toda clase de espectáculos para evitar “la posible propagación de la influenza española”; incluye, además una lista de conocidas familias “de la buena sociedad potosina” que han fallecido últimamente.

Sin duda, el gobernador Flores estuvo informado sobre el mal que aquejaba a la sociedad potosina en el otoño de 1918 aún así se abstuvo de mencionarla dejando fuera referencias de cómo su gobierno enfrentó la pandemia de influenza.

Deja una respuesta