por Fernando Aguayo
Los años de 1853 a 1856 fueron escenario de intensas lluvias en la Cuenca de México, incluso hubo un momento en que se consideró que la capital se inundaría. En estas circunstancias la Secretaría de Fomento creó una Junta de propietarios a la que encargó todo lo relativo a los trabajos del desagüe, también se lanzó una convocatoria para que ingenieros nacionales y extranjeros presentaran proyectos para desaguar el Valle de México.
La Junta encargada recibió diversos planes de desagüe y dictaminó que no había un proyecto ganador del concurso, esto porque todas las propuestas tenían carencias, en particular se indicó que los planos que los acompañaban tenían evidentes deficiencias en la representación del espacio.
Por esta razón la secretaría de Estado encargada de las mejoras materiales promovió la creación de un grupo de especialistas que desarrollara investigaciones científicas sobre la cuenca, esto con el fin de contar con bases sólidas para cancelar de manera definitiva las amenazas de inundación en la Ciudad de México. De esta forma, en agosto de 1856 se conformó un cuerpo de ingenieros encargado de realizar la investigación en los campos de astronomía, geodésica y topografía. Al cabo de unos meses la Comisión del Valle de México, como se le denominó posteriormente a este grupo de trabajo, realizó una labor que modificó la historia de la cartografía en México.
Paralelamente, la Secretaría de Fomento apoyó también los trabajos de un joven llamado Antonio García Cubas, que en el año de 1858 publicó una obra con el título Atlas geográfico, estadístico e histórico de la República Mexicana, la cual contenía la carta “XVII. Valle de México”.
A fines de 1857 la Comisión del Valle de México ya había terminado los trabajos astronómicos y geodésicos necesarios para publicar la Determinación de la posición geográfica de México, cuyos datos fueron utilizados por la cartografía mexicana hasta inicios del siglo XX. Sin embargo,para ubicar su Valle de México García Cubas continuó utilizando los datos (imprecisos) de Alejandro Von Humboldt.
García Cubas no tenía la formación de geógrafo, tampoco realizó trabajos de medición en el. campo, su Atlas del año 1858, como la mayoría de los trabajos realizados en el periodo colonial, y aún en elsiglo XIX, fue un ejemplo del método de compilación cartográfica como fuente casi única de información.
Por su parte, en 1862 la Comisión del Valle había terminado el levantamiento de la carta “Hidrografía del Valle de México” y hace planes para realizar otras investigaciones. Sin embargo, con la llegada del Segundo Imperio, se disuelve la Comisión y se nombra al ingeniero Francisco de Garay como director exclusivo de las aguas del Valle.
La historiografía y los archivos documentales han elogiado la contribución a la cartografía, de este ingeniero. Por ejemplo, el Archivo General le ha atribuido a Francisco de Garay la autoría de una versión iluminada del plano de García Cubas con el título “Superficie del Valle de México y sus alrededores, en la cual se marcan las principales localidades, así como las lagunas y caminos 1866”, como parte de la gesta intelectual de este personaje para liberar a la Capital de la nación de la inundación.
La imagen que acompaña este texto es el resultado de rectificar geométricamente la imágen digital del plano de 1858-1866 resguardada por el AGN, asignándole un sistema de coordenadas proyectadas que se obtuvieron de un mapa base georreferenciado. Esta tarea arrojó que había diferencias en la ubicación de las localidades entre 300 y 1300 metros y había casos extremos, como Río Frío, en los que la diferencia de representación del plano García Cubas-Garay con la ubicación de esa localidad, es de 4.58 kilómetros. Eso explica la deformación del plano 1858-1866.
A la pregunta ¿qué es esto? Se responde: es una evidencia gráfica que muestra un plano con errores considerables en la ubicación de las localidades, en la representación de los accidentes geográficos y en su representación del espacio con respecto al mundo. También es la evidencia de que por falta de investigaciones seguimos consumiendo las historias de supuestos salvadores de la nación patrocinadas por la historia oficial.

Fuentes: Francisco de Garay, “Superficie del Valle de México y sus alrededores, en la cual se marcan las principales localidades, así como las lagunas y caminos”, 1866 (Archivo General de la Nación, Fomento desagüe, vol. 12, exp. 203) y Claudia Coronel, Mapa de La Cuenca de México, México, LSIG-C del Instituto Mora, 2023.h
