Los populismos latinoamericanos: otra vez, en busca de nuevos modos para su análisis

por Gustavo Nicolás Contreras

En el desarrollo de mis investigaciones sobre el populismo en Argentina he ido  percibiendo que es necesario repensar ciertos conceptos, lenguajes y enfoques con que apreciamos la participación política y sindical de los trabajadores y las trabajadoras en las experiencias populistas de América Latina. Si bien esta exploración está en su etapa inicial, apuesta por abrir nuevas posibilidades interpretativas para ampliar la mirada sobre el tema con un enfoque continental y en clave comparativa desde perspectivas renovadas.

Ciertamente, en los estudios dedicados al surgimiento del populismo en Latinoamérica, un eje central del análisis se estructuró en torno a la participación del movimiento obrero. De esta manera, el populismo ha sido en parte definido por el tipo de trabajador que fue convocado y por el tipo de vínculo que se generó entre éste y la nueva dirigencia estatal. La adhesión de las y los trabajadores fue un hecho indiscutible, aunque no así su carácter y contenido.

En su análisis primó una óptica: un sector mayoritario del movimiento obrero en América Latina se “desviaba” del camino recorrido por sus pares europeos, más allá de haber gozado en muchos de estos países de la presencia de fuertes tradiciones socialistas y anarquistas que habían seguido el “modelo europeo” desde fines del siglo XIX. Finalmente, promediando el siglo XX, ni estas corrientes político-ideológicas ni los potentes gremios industriales pudieron cumplir el rol que sí habrían asumido en Europa. Por este motivo, justamente, América Latina y su movimiento sindical sufrieron los “flagelos” del populismo.

El “movimiento obrero europeo”, de este modo, actuó como un contra-modelo (muchas veces idealizado) que, en el momento en el que surgieron los gobiernos populistas, puso en primer plano las falencias del “sindicalismo latinoamericano”. La perspectiva eurocéntrica de la historia buscaba en América Latina “familiaridad” con el devenir europeo, y al no encontrarla peyorativamente reconocía otros caminos posibles hacia la modernidad.

Hace unos años, Dipesh Chakrabarty señalaba en su libro Al margen de Europa. Pensamiento poscolonial y diferencia histórica (2008) que para estudiar lo político y lo histórico en la India, el pensamiento europeo resultaba a la vez “indispensable e inadecuado”. La frase no puede ser más oportuna para aquilatar también los análisis más influyentes sobre la participación obrera en los populismos latinoamericanos.

El aporte de Europa sin dudas ha sido “indispensable” en el mundo contemporáneo. Pero, redoblando la apuesta, el pensamiento eurocéntrico demandó que el devenir de Europa fuera también el devenir de los otros. “Primero en Europa y luego en otros sitios”, sintetizó críticamente Chakrabarty. Sin embargo, como los “otros” eran diferentes, y su situación también era distinta, generalmente los “otros” transitaron “otros” caminos. Frente a esta realidad, la visión eurocéntrica operó reconociéndolos en un ineludible tránsito hacia la modernidad, pero remarcando falencias, desvíos, anomalías, involuciones, regresiones, atrasos, heteronomía, falsa conciencia…

Este es el punto en el cual considero que esta visión eurocéntrica comenzó a tornarse “inadecuada”. Es que de esta manera se dijo más sobre lo que los “otros” no fueron y no lograron, que sobre lo que sí, efectivamente, fueron y lograron en contextos determinados. Al pensamiento eurocéntrico le costó evaluar el recorrido de los “otros” sin ser autorreferencial, pensándose siempre como el ejemplo a seguir. Por esto mismo, Chakrabarty insistió en la necesidad de “provincializar Europa”, teniendo al mismo tiempo consciencia de la dificultad de dicho proyecto.

Los estudios actuales, provechosamente, podrían asumir el desafío de abordar la participación obrera en los populismos latinoamericanos recuperando el “indispensable” aporte teórico e histórico de Europa, pero distanciándonos del “inadecuado” pensamiento eurocéntrico, tanto en el análisis como en nosotros mismos.

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