Historia en acción

por Ana María Mauad

Sobre: Roca, L. (Coordinadora) Métodos en acción: Estudios sobre documental e investigación social, Ciudad de México: Instituto Mora/Logos Editorial, 2020.

Una historia que se plasma en imágenes, narrativas visuales del pasado en movimiento, o incluso, ¿experimentos en investigación social? Un talento para la aventura, como menciona Victoria Novelo en el prólogo del libro, reúne los ocho autores de esta obra.

En la introducción, Lourdes Roca como organizadora, traduce lo que al principio se presenta como obvio, en un problema a enfrentar: “Métodos en acción nace de repensar los vínculos entre documental e investigación: de cómo el primero está condicionado en gran medida por la segunda, a la vez que ésta también se transforma al ser pensada audiovisualmente, y como se comparten muchos de sus aspectos metodológicos”.

Lo que parece obvio, todavía no ha servido de material para una reflexión sistemática, lo que a su vez generó este libro. Una reflexión que involucra dos ejes fundamentales: archivo y narrativas. Archivo tomado como territorio y campo de trabajo, con capas temporales  que son excavadas por la investigación. Las narrativas, a su vez, sugieren articulaciones, enredos y edición, pero también difusión del conocimiento.

En los ocho textos cada uno de los ejes –archivo y narrativa– suelen ser trabajados en respuesta a un desafío: enseñanza del documental, investigación con el documental, y documental de investigación.

Lo interesante es que desde puntos de partida y problemáticas distintas convergen para la unidad en la diversidad. Lo documental no es un género cinematográfico, pero tampoco carece de una identidad estratégica. Los modos de documentar crean documentales distintos con objetivos y narrativas diversas, y eso es lo que me interesa en la obra: las dinámicas en que las metodologías de investigación se plasman.

En los tres primeros capítulos somos dirigidos hacia la historia del documental, con énfasis en las instituciones, los procesos y agentes de una actividad que se afirmó en las últimas décadas del siglo XX y se desarrolla de forma plural en el XXI. Los tres capítulos que siguen, dirigen la lectura hacia los métodos, estrategias y lenguaje del documental, aportando posibilidades de análisis para las ciencias sociales. Los dos últimos capítulos son importantes relatos de experiencia de la factura documental que profundizan en la reflexión sobre los desafíos que implica producir documental como parte de la investigación social.

Amerita contextualizar la lectura del libro desde mi propia experiencia como historiadora.  En este sentido observo que el valor del documental para la investigación social está asociado a una forma de investigar en perspectiva transdisciplinar. Los puntos de contacto entre el hacer del documental fílmico con el hacer historiográfico son múltiples, sobretodo, si consideramos los dos ejes que sostienen “Métodos en Acción”. Pero lo que en nuestra trayectoria como grupo de investigación que invierte en fuentes de memorias –orales y visuales– se evidenció, es que la respuesta que el audiovisual nos permite es muy intensa y desafía la escritura historiográfica a extender sus límites hacia a una “escritura videográfica”.

La publicación de “Métodos en acción”, además, aporta estrategias teóricas y metodológicas  relevantes, que se traducen en contribuciones muy significativas, sobretodo, para la historia pública comprometida con los agentes históricos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s